Si seguías el mundo de los videojuegos en el año 2000, seguro que escuchaste la leyenda: Saddam Hussein supuestamente estaba comprando miles de PlayStation 2 para construir un superordenador capaz de lanzar misiles. Durante años, esto se trató como una broma de internet o una exageración de los medios. Pero una nueva revelación ha demostrado que, aunque Saddam quizás no lo hiciera, el miedo de los gobiernos era 100% real.
Kazuhiko Aoki, el legendario desarrollador de Final Fantasy IX y Chrono Trigger, confirmó recientemente en una entrevista que Japón impuso severas restricciones de exportación a la consola.
¿Más Potente que un PC de la NASA?
El motivo del pánico tenía nombre: Emotion Engine. El procesador de la PS2 era una bestia de 128 bits capaz de realizar cálculos matemáticos complejos (vectoriales) esenciales para guiar misiles.
- La Comparación: Una PS2 (299 $) entregaba 6,2 Gigaflops de procesamiento. Un PC con Pentium III de última generación de la época apenas llegaba a 1,0 Gigaflop.
Básicamente, Sony estaba vendiendo un superordenador a precio de ganga (con pérdidas) para lucrarse con los juegos. Para los ejércitos extranjeros, esto era una oportunidad de oro para adquirir potencia de procesamiento barata.
La Historia Demostró que Tenían Razón
Aoki reveló que ni siquiera podía recibir un kit de desarrollo en Hawái debido a las leyes antiarmas. Y el miedo no era infundado: años después, en 2010, la propia Fuerza Aérea de los EE. UU. conectó 1.760 unidades de PlayStation 3 para crear el “Condor Cluster”, un superordenador real utilizado para el procesamiento de imágenes de radar. La leyenda de Saddam podía ser falsa, pero la capacidad bélica de la PlayStation era muy real.